SINOPSIS:
Una celebración de la vida y la música de un ícono que inspiró a generaciones a través de su mensaje de amor y unidad. Por primera vez en la gran pantalla, descubrimos la historia de superación de la adversidad de Bob y la travesía que subyace a su música revolucionaria.
TÍTULO ORIGINAL: Bob Marley: One Love (Estados Unidos, 2024)
DURACIÓN: 104 min.
DIRECCIÓN: Reinaldo Marcus Green
GUIÓN: Terence Winter, Reinaldo Marcus Green, Frank E. Flowers, Zach Baylin. Biografía sobre: Bob Marley. Historia: Terence Winter, Frank E. Flowers
REPARTO: Kingsley Ben-Adir, Lashana Lynch, James Norton, Tosin Cole, Anthony Welsh, Umi Myers, Aston Barrett Jr., Naomi Cowan, Michael Gandolfini, Nadine Marshall, Sheldon Shepherd, Sundra Oakley, Nestor Aaron Absera
MÚSICA: Kris Bowers
FOTOGRAFÍA: Robert Elswit
COMPAÑÍAS: Paramount Pictures, Tuff Gong Pictures, Plan B Entertainment. Distribuidora: Paramount Pictures
GÉNERO: Drama / Biográfico. Música. Años 70
RESEÑA:
Desde «Bohemian Rhapsody» hasta «Elvis», hemos visto varios filmes que siguen la misma fórmula: la historia de una persona normal y la forma en que se convierte en una de las figuras más influyentes en el mundo de la música.
Es una novedad ver películas que transcurran en lugares distintos a EEUU. No es mucho lo que se habla de los conflictos en Jamaica, y en ese sentido es refrescante poder apreciar una cultura distinta, pero también es profundamente desgarrador. Las pocas secuencias que parecen ser de archivo en que se ven sectores en conflicto y en guerra son muy duras.
Resulta impactante y digno de reflexión ver lo normalizada que está la violencia en ciertos lugares. Imágenes como un grupo de gente jugando futbol en una plaza, interrumpidos por una balacera, que ni se sorprende y sabe exactamente dónde refugiarse, son cosas que sorprenden. Los ataques con armas, caminar por la calle con metralletas, en el contexto en que trascurre la película, son perfectamente naturales, y eso resulta impresionante.
A diferencia de otras biopics, «Bob Marley: La leyenda» sí se encuentra mucho más consciente de su contexto. El background del artista nunca deja de ser relevante para su desarrollo, construyendo un relato verdaderamente coherente en términos de identidad.