SINOPSIS:

Bolonia. Año 1858. Los soldados del Papa irrumpen en la casa de los Mortara para secuestrar a su hijo de siete años, Edgardo. La película sigue la lucha de la familia para tratar de recuperar a su hijo ante esta acción de la iglesia Católica.

FICHA TÉCNICA:

TÍTULO ORIGINAL: Rapito (Italia, 2023)

DURACIÓN: 134 min.

DIRECCIÓN: Marco Bellocchio

REPARTO: Filippo Timi,  Fabrizio Gifuni, Barbara Ronchi, Paolo Pierobon, Fausto Russo Alesi, Enea Sala, Leonardo Maltese, Andrea Gherpelli, Samuele Teneggi, Corrado Invvernizzi, Aurora Camatti, Paolo Calabresi, Bruno Canello, Renato Sarti, Fabrizio Contri, Federica Fracassi

MÚSICA: Fabio Massimo Capogrosso

FOTOGRAFÍA: Franceso Di Giacomo

COMPAÑÍAS: Coproducción Italia-Francia-Alemania; Kavac Film, IBC Movie, Ad Vitam Production, Match Factory Productions, RAI Cinema

GÉNERO: Drama / Religión. Secuestros / Desapariciones. Silgo XIX

RESEÑA:

El más reciente filme del destacado y longevo cineasta y guionista italiano Marco Bellocchio, El secuestro del Papa (Rapito, Italia-Francia-Alemania, 2023), seleccionado en la más reciente edición del Festival Internacional de Cine de Cannes y ganador del premio al Mejor Guion en el Festival Internacional de Cine de Valladolid, ofrece una oportunidad invaluable de presenciar una verdadera obra maestra de un director que a sus 84 años ha alcanzado un nivel sobresaliente tanto en la belleza de su estética como en la contundencia de una trama que denuncia los crímenes de la Iglesia desde tiempos ancestrales.

Basada en hechos reales, la película de Bellocchio narra a partir de un caso particular, la serie de secuestros de niños que cometió la Iglesia romana a mediados del siglo XIX para convertirlos a la fe cristiana separándolos de sus familias con la autoridad impune del poder divino, al tiempo que refleja la violencia, el fanatismo religioso y la segregación sobre la que se forjó la Italia moderna.

Es así, que somos testigos de la fascinante historia de Edgardo Mortara, criado en el seno de una familia judía de clase media en Bolonia, Italia, quien fue separado de sus padres en 1858 cuando sólo tenía 6 años, por enviados del Papa Pío IX, bajo la consigna de haber sido bautizado en secreto al año de nacido. En aquel entonces, el inflexible régimen religioso imperante ordenaba que el pequeño debía ser educado bajo los preceptos de sus dogmas sin que hubiera poder terrenal que se interpusiera en su encuentro con la verdadera fe de Cristo.